Este documento analiza la adopción de software de código abierto en la Unión Europea. Se basa en las conclusiones de ocho informes recientes de los Estados miembros de la UE sobre OSOR (Observatorio de Código Abierto), complementados con estudios de caso y artículos publicados en la plataforma OSOR, así como con fuentes externas, como artículos científicos, informes del sector y documentos de política de la UE.
El informe sobre el progreso y las tendencias en las políticas y marcos jurídicos nacionales de código abierto
(edición 2026) muestra que el software de código abierto se está adoptando cada vez más como un instrumento estratégico, más que como una preferencia técnica, en toda la UE. La soberanía digital se ha convertido en el principal motor de la adopción del código abierto en Europa, influyendo en las políticas digitales. En los últimos años, la soberanía digital ha transformado radicalmente el debate político en torno al código abierto, desplazando el enfoque de los argumentos técnicos o relacionados con los costes a las consideraciones geopolíticas.
Como resultado, las estructuras de gobernanza y los marcos legales han evolucionado para adaptarse a este progreso. Desde principios de la década de 2020, hemos observado un aumento en la institucionalización de la adopción de software de código abierto. En particular, las organizaciones de proveedores de software de código abierto (OSPO) se han consolidado como actores clave en el desarrollo de la capacidad institucional para apoyar los movimientos de adopción temprana a nivel local y sectorial. Además, un número creciente de países está estableciendo condiciones favorables para fomentar la adopción de software de código abierto en el sector público mediante normas de contratación pública.
Más allá de Europa, los beneficios del código abierto en el sector público están ganando cada vez más reconocimiento internacional. El código abierto se integra cada vez más en la agenda digital de la ONU, y la IA de código abierto se ha consolidado como un nuevo fundamento para la colaboración transfronteriza, garantizando que los países mantengan su competitividad y soberanía en este ámbito crucial.
El informe incluye un estudio de caso sobre Ucrania y Suiza, que demuestra cómo estas conclusiones pueden aplicarse más allá de la pertenencia a la UE y a través de diferentes modelos institucionales.