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Publicada la sexta edición del informe Economía Digital en España


28/05/2026

El ministro para la Transformación Digital y de la Función Pública ha intervenido en el acto de presentación del sexto informe Economía Digital en España elaborado por la Asociación Española de la Economía Digital (ADigital)

El ministro para la Transformación Digital y de la Función Pública ha intervenido este miércoles en el acto de presentación de la sexta edición del informe Economía Digital en España elaborado por ADigital, la Asociación Española de la Economía Digital, en el que se detalla que la economía digital representó en 2025 el 27% del PIB español, un 1,01% más que en 2024 y 8,3 puntos más que en 2019, con un impacto total de 455.300 millones de euros, lo que supone un 10% más de los 414.000 millones registrados el año anterior.

Según los autores del documento presentado este miércoles, el crecimiento del peso de la economía digital en el PIB se produce a un ritmo superior al del conjunto de la economía y en todos los sectores, y refuerza el papel estructural de la economía digital en la transformación del modelo productivo.

El informe de ADigital desglosa el impacto total en impacto directo, impacto indirecto e impacto inducido. El impacto directo mide la actividad económica digitalizada dentro de cada sector, que en 2025 alcanzó el 13,42% del PIB, lo que supone un crecimiento del 9,8% en valores absolutos y 0,52 puntos porcentuales más que en 2024.

El impacto indirecto mide el efecto de la digitalización a lo largo de la cadena de suministro, y en 2025 se situó en el 12,49% del PIB, lo que supone 0,19% puntos más que en 2024 y 3,39 puntos más que en 2019. Según el informe, esto refleja el “efecto tractor” de la digitalización sobre otros ámbitos económicos.

Por último, el documento analiza el impacto inducido, es decir, el incremento en la actividad económica vinculado al aumento de actividad generado por el incremento de las rentas y el consumo de los trabajadores de sectores digitalizados. De los tres componentes, este fue el mayor incremento, con un crecimiento del 45% en valores absolutos, y representó el 1,10% del PIB en 2025.

La España digital se abre paso

El informe señala que el avance de la digitalización varía en función de cada sector, siendo el del comercio minorista uno de los que se encuentra en una fase de maduración digital, con uno de cada tres euros vendidos fruto de un proceso digital (31%). Otros sectores, como el de la automoción, todavía se encuentran en plena integración, con un valor añadido bruto del 4%, pero con una inversión de más de 1.300 millones de euros en su modernización entre los años 2023 y 2025.  

Por otro lado, el documento indica que el ecosistema de fintech e insurtech (empresas de finanzas y de seguros que utilizan la innovación digital para ofrecer servicios financieros) ha entrado en 2025 “en una fase de madurez acelerada”, de tal modo que la digitalización es el núcleo estructural de los modelos de negocio, que ya son casi totalmente digitales y en los que se produce el tránsito desde la atención al consumidor final al desarrollo de capas de infraestructura digital usadas por empresas tradicionales del sector financiero y de seguros. También se destaca el sector audiovisual y de la radiodifusión, que en 2025 facturó 34.000 millones y generó unos 72.000 empleos directos, lo que evidencia el carácter transversal y estructural del proceso de digitalización.

“La España digital se abre paso produciendo más y mejores bienes y servicios que nunca”, ha aseverado el ministro en referencia a este apartado del informe. “Nada de esto es casualidad. Empresas, universidades e instituciones públicas estamos logrando la cuadratura del círculo gracias a que compartimos visión y ambición de país”, ha afirmado. Por ello, ha querido recordar la milmillonaria inversión que ha realizado el Gobierno en conectividad; el alcance del programa de ayudas Kit Digital, que ha beneficiado a más de 937.000 pymes y autónomos; y las Estrategias Nacionales de IA y de Tecnologías Cuánticas. También las inversiones públicas en empresas punteras como Multiverse, Aurora Media o Nu Quantum; y el despliegue de los fondos europeos para el impulso de políticas digitales, que tendrán su continuidad gracias al fondo soberano España Crece.

La regulación va a favor de la competitividad

El informe también indica que en el crecimiento de la economía digital intervienen las decisiones estratégicas y el entorno regulatorio. Así, identifica tres palancas clave para poder sostenerlo: la simplificación regulatoria (“que no equivale a desregular”); la gobernanza de la IA; y el impulso de los sandboxes que faciliten la innovación.

En este sentido, el nministro ha recordado que el Ejecutivo “apoya y mejora los esfuerzos de simplificación regulatoria de la UE” en procesos como el Ómnibus de IA; y lidera la gobernanza multilateral de la IA con herramientas como el Panel Científico de la ONU o el Laboratorio de Gobernanza de la IA para la Humanidad, también de las Naciones Unidas, con sede en Valencia. Además, el ministro ha recordado que España ha sido pionera en acompañar a las empresas al incluir el Sandbox de IA en la Ley Orgánica para el buen uso y gobernanza de la IA aprobada esta semana por el Consejo de Ministros.

Por ello, el ministro ha asegurado que “Europa se tiene que empoderar” y “ser consciente” de la importancia de crear “un estándar, una norma, un sello de lo que es una IA confiable”. “La regulación no sólo no va contra nuestra competitividad, sino que acabará yendo a favor. La regulación no es algo malo, es algo bueno”, ha sentenciado. 

El informe, en detalle

El informe desagrega la contribución de la economía digital en tres dimensiones: impacto directo, indirecto e inducido:

  • Impacto directo, indicador que mide la actividad económica digitalizada dentro de cada sector, alcanzó el 13,42% del PIB en 2025, lo que supone un crecimiento del 9,8% en valores absolutos y 0,52 puntos porcentuales más que en 2024.
  • Impacto indirecto, vinculado al efecto de la digitalización a lo largo de la cadena de suministro, se situó en el 12,49% del PIB, 0,19 puntos por encima de 2024 y 3,39 puntos más que en 2019, lo que refleja el efecto tractor de la digitalización sobre otros ámbitos económicos.
  • Impacto inducido, vinculado al aumento de actividad generado por el incremento de las rentas y el consumo de los trabajadores de sectores digitalizados representó el 1,1% del PIB, un crecimiento del 45% en valor absoluto y el mayor incremento de los tres componentes en este ejercicio.

Junto al análisis agregado, el informe entra al detalle de algunos sectores que, o bien se encuentran en fase de maduración digital, como es el caso del comercio minorista, o bien están en plena integración de la digitalización en su modelo de negocio, como ocurre con la venta y reparación de vehículos a motor, tanto al por mayor como al por menor, que ha destinado más de 1.300 millones de euros entre 2023 y 2025 a su modernización, electrificación y renovación de instalaciones.

Estos sectores se complementan con el desarrollo del ecosistema fintech e insurtech, basado en un modelo de negocio ya casi totalmente digital y en el que se está produciendo el tránsito desde la atención al consumidor final al desarrollo de capas de infraestructura digital que están siendo utilizadas por empresas tradicionales del sector financiero y de seguros. Y, finalmente, se analiza el sector audiovisual y de radiodifusión, que en 2025 alcanzó una facturación de 34.000 millones de euros y generó en torno a 72.000 empleos directos y en el que la digitalización ha actuado como una vertical de transformación radical del sector.

Palancas para el crecimiento

El crecimiento de la economía digital no solo depende de la digitalización, sino del entorno en el que operan las empresas y las decisiones que se adopten en un momento en el que la tecnología evoluciona a una velocidad inédita.

En este escenario, el informe identifica tres ámbitos clave para sostener y acelerar este crecimiento en los próximos años: la simplificación regulatoria, como condición para reducir fricciones y liberar recursos empresariales; la gobernanza de la IA agéntica, como marco necesario para desplegar con confianza tecnologías autónomas con alto potencial transformador; y el desarrollo de sandboxes regulatorios, como espacios de prueba que permitan conectar regulación e innovación, reducir incertidumbre y facilitar la adopción tecnológica.

La combinación de estas tres palancas será determinante para sostener una trayectoria que, durante los últimos años, ha situado a la economía digital como uno de los principales motores del crecimiento económico español.

Fuente original de la noticia (Ministerio para la Transformación Digital y de la Función Pública)

Fuente original de la noticia (ADigital)