La expansión de la inteligencia artificial y de la economía del dato impulsan nuevas formas de entender la gestión y la gobernanza del dato. Más allá de su apertura o disponibilidad, distintos informes ponen el foco en cómo facilitar una reutilización efectiva, y maximizar su potencial de generar valor. Surgen conceptos como la gestión estratégica de los datos, los data commons o la figura de los data stewards, que buscan responder a los retos relacionados con el acceso, la interoperabilidad, la confianza y el uso responsable de la información.
The Case for Strategic Data Stewardship pone en primer término uno de los principales desafíos en la actualidad: la existencia de grandes volúmenes de datos que, en la práctica, no pueden reutilizarse debido a barreras técnicas, jurídicas, organizativas y culturales. El informe señala que la preocupación por un posible uso indebido de los datos, la carrera por desarrollar sistemas de inteligencia artificial y la creciente complejidad regulatoria han favorecido la concentración del acceso a los datos en unas pocas organizaciones y han dificultado la colaboración. Como resultado, describe un escenario denominado “invierno de los datos”, caracterizado por restricciones de acceso para la investigación y las políticas públicas, el aumento de los costes de transacción y cumplimiento, y la reticencia de algunos titulares de datos a la hora de facilitar su reutilización.
Frente a esta situación, el trabajo introduce el concepto de gestión estratégica de los datos (strategic data stewardship) como una práctica proactiva que va más allá del cumplimiento normativo y busca facilitar una reutilización responsable y efectiva de los datos. Este enfoque se centra en impulsar la colaboración intersectorial y en generar mecanismos sostenibles de intercambio y confianza. Según el informe, la gestión estratégica de los datos es un elemento esencial en la era de la IA, ya que permite trasladar los principios de gobernanza a la práctica y favorece un uso de los datos con impacto social.
El estudio también propone reforzar el papel de los data stewards o responsables de la custodia activa de los datos, otorgándoles una función más estratégica dentro de las organizaciones para reducir las fricciones que dificultan el acceso y la reutilización de la información. Se trata de una lectura especialmente recomendable para equipos de datos y responsables de gobernanza en el sector público.
En una línea similar, el informe Data Governance in Open Source AI , elaborado por la Open Source Initiative y Open Future , conecta la gobernanza de datos con el desarrollo de una inteligencia artificial abierta. El documento parte de la misma paradoja que el informe anterior: los datos son abundantes y escasos al mismo tiempo. Abundantes porque a priori todo el contenido de las webs abiertas es potencialmente material de entrenamiento para modelos de IA; y escasos porque los datos de mayor calidad y más representativos siguen siendo difíciles de obtener y compartir.
Para abordar esta situación, el informe propone adoptar un enfoque data commons que, además de impulsar la apertura de datos, desarrolle modelos de gobernanza más robustos, capaces de proteger derechos y garantizar un uso equitativo. La segunda propuesta del Data Governance in Open Source AI es ampliar el universo de actores relevantes, para evitar que la gestión de datos para la inteligencia artificial quede en manos de unos pocos. Así, considera necesario incluir a los gestores de contenidos, los custodios de los datos y a las comunidades afectadas, para fomentar su colaboración junto a los equipos técnicos y crear, seleccionar y compartir de forma responsable nuevos conjuntos de datos. Se trata de un documento relevante para entender los equilibrios en el ecosistema de datos actual.