“Voy a subirte un fichero CSV. Quiero que lo analices y me resumas las conclusiones más relevantes que puedas extraer de los datos”. Hace unos años, el análisis de datos era territorio de quien sabía escribir código y utilizar entornos técnicos complejos, y una petición así habría requerido programación o habilidades avanzadas de Excel. Hoy, poder analizar en poco tiempo ficheros de datos con herramientas de IA nos aporta una gran autonomía profesional. Formular preguntas, contrastar ideas preliminares y explorar de primera mano la información cambia nuestra relación con el conocimiento, sobre todo, porque dejamos de depender de intermediarios para obtener respuestas. Ganar la capacidad de analizar datos con IA de manera independiente acelera los procesos, pero también puede provocarnos un exceso de confianza en las conclusiones.
A partir del ejemplo de un fichero de datos en bruto, vamos a revisar posibilidades, precauciones y pautas básicas para explorar la información sin asumir conclusiones demasiado rápido.

