La visualización de datos no es una disciplina reciente. Desde hace siglos, las personas han utilizado gráficos, mapas y esquemas para representar información compleja. Ejemplos clásicos como los mapas estadísticos del siglo XIX o los gráficos utilizados en la prensa muestran que la necesidad de “ver” los datos para entenderlos ha existido siempre.
Durante mucho tiempo, la creación de visualizaciones requería conocimientos especializados y acceso a herramientas profesionales, lo que limitaba su producción a perfiles muy concretos. Sin embargo, la revolución digital y tecnológica ha transformado profundamente este panorama. En la actualidad, cualquier persona con acceso a un ordenador y a datos puede crear visualizaciones. Las herramientas se han democratizado, muchas de ellas son gratuitas o de código abierto, y el trabajo de visualización se ha extendido más allá del diseño para integrarse en ámbitos como la estadística, la ciencia de datos, la investigación académica, la administración pública o la educación.
Hoy en día, la visualización de datos es una competencia transversal que permite a la ciudadanía explorar información pública, a las instituciones comunicar mejor sus políticas y a los reutilizadores generar nuevos servicios y conocimientos a partir de los datos abiertos. En este post presentamos algunas de las opciones más accesibles y utilizadas en visualización de datos.