Desde sus orígenes el movimiento de datos abiertos se ha centrado fundamentalmente en el impulso de la apertura de los datos y en el fomento de su reutilización . El objetivo que ha articulado la mayoría de las iniciativas, tanto públicas como privadas, ha sido el de vencer los obstáculos para publicar catálogos de datos cada vez más completos y asegurar que la información del sector público estuviera disponible para que la ciudadanía, las empresas, los investigadores y el propio sector público pudieran crear valor económico y social .
Sin embargo, a medida que hemos ido dando pasos hacia una economía cada vez más dependiente de los datos y, más recientemente, de la inteligencia artificial -y en un futuro próximo de las posibilidades que nos traen los agentes autónomos a través de la inteligencia artificial agéntica -, las prioridades han ido cambiando y el foco ha ido girando hacia cuestiones como la mejora de la calidad de los datos publicados .
Ya no es suficiente con que los conjuntos de datos estén publicados en un portal de datos abiertos cumpliendo buenas prácticas , ni tan siquiera con que el dato cumpla unos estándares de calidad en el momento de su publicación. También es necesario que esta publicación de los conjuntos de datos cumpla con unos niveles de servicio que transformen la mera puesta a disposición en un compromiso operativo que mitigue las incertidumbres que, a menudo, obstaculizan la reutilización.
Cuando un desarrollador integra una API de datos de transporte en tiempo real en su app de movilidad, o cuando un científico de datos trabaja en un modelo de IA con datos climáticos históricos está asumiendo un riesgo si no tiene certeza sobre las condiciones en las que los datos estarán disponibles. Si en un momento dado los datos publicados dejan de estar disponibles porque cambia el formato sin previo aviso, porque el tiempo de respuesta se dispara o por cualquier otra razón, los procesos automatizados fallan y la cadena de suministro de datos se rompe, provocando fallos en cascada en todos los sistemas dependientes.
En este contexto, la adopción de acuerdos de nivel de servicio (ANS) también conocidos por su terminología en inglés, service level agreements (SLA), podrían ser el siguiente paso para que portales de datos abiertos evolucionen desde el habitual modelo “best effort” hasta convertirse en infraestructuras digitales críticas, fiables y robustas.