En los últimos años, las iniciativas de datos abiertos han transformado la forma en que, tanto instituciones públicas como organizaciones privadas , gestionan y comparten la información. La adopción de los principios FAIR (Findable, Accessible, Interoperable, Reusable) ha sido clave para garantizar que los datos generen un impacto positivo, maximizando su disponibilidad y su reutilización.
Sin embargo, en contextos de vulnerabilidad (como pueblos indígenas, minorías culturales o territorios en situación de riesgo) surge la necesidad de incorporar un marco ético que garantice que la apertura de datos no derive en perjuicios ni profundice las desigualdades. Aquí es donde entran en juego los principios CARE (Collective Benefit, Authority to Control, Responsibility, Ethics), propuestos por el Global Indigenous Data Alliance(GIDA) que complementan y enriquecen el enfoque FAIR.
Es importante señalar que, aunque los principios CARE surgen en el contexto de las comunidades indígenas (para asegurar una soberanía efectiva de los pueblos indígenas sobre sus datos y su derecho a generar valor de acuerdo con sus propios valores), estos pueden extrapolarse a otros escenarios diferentes. De hecho, estos principios son muy útiles en cualquier situación donde los datos se recolecten en territorios con algún tipo de vulnerabilidadsocial ,territorial , medioambiental o, incluso, cultural .
Este artículo explora cómo los principios CARE pueden integrarse en las iniciativas de datos abiertos generando un impacto social sobre la base de un uso responsable que no perjudique a comunidades vulnerables.