En los últimos años son varias las iniciativas que han surgido con el objetivo de adaptar y proteger los derechos fundamentales también en el entorno digital. Por ejemplo, Europa ha sido pionera en establecer un marco explícito de principios digitales. En enero de 2023, la Unión Europea proclamó laDeclaración Europea de Derechos y Principios Digitales para la Década Digital , un documento que refleja la visión europea de una transformación tecnológica centrada en las personas y establece un marco común para salvaguardar la libertad, la seguridad y la privacidad de los ciudadanos en la era digital. Esta declaración, junto con otras iniciativas internacionales, subraya la necesidad de armonizar los derechos tradicionales con los desafíos y oportunidades del entorno digital.
La Declaración, acordada conjuntamente por el Parlamento Europeo, el Consejo y la Comisión, define una serie de principios fundamentales que deben orientar la era digital Europea (puedes ver un resumen en esta infografía ):
- Centrado en las personas y sus derechos: la tecnología debe servir a las personas y respetar sus derechos y dignidad, no al revés.
- Solidaridad e inclusión: promover la inclusión digital de todos los grupos sociales, cerrando la brecha digital.
- Libertad de elección: asegurar entornos online justos y seguros, donde los usuarios tengan opciones reales de elección y donde la neutralidad de la red sea respetada.
- Participación en el espacio público digital: fomentar que la ciudadanía participe activamente en la vida democrática en todos los niveles, y que pueda tener el control sobre sus datos.
- Seguridad y protección: incrementar la confianza en las interacciones digitales mediante mayor seguridad, privacidad y control por parte de los usuarios, protegiendo especialmente a los menores.
- Sostenibilidad: orientar el futuro digital hacia la sostenibilidad, considerando el impacto medioambiental de la tecnología.
Por tanto, la Declaración Europea sobre Derechos y Principios Digitales establece una guía clara para las leyes y políticas digitales de la Unión Europea, orientando su proceso de transformación digital. Aunque esta Declaración Europea no crea leyes por sí misma, sí establece un compromiso político conjunto y una hoja de ruta de valores. Además, deja claro que Europa aspira a promover estos principios como estándar mundial.
Por otro lado, la Comisión Europea supervisa su aplicación en todos los Estados miembros y publica un informe anual de seguimiento, en conjunto con el Informe sobre el estado de la Década Digital, para evaluar los avances y mantener el rumbo marcado. Además, la Declaración sirve como referencia en las relaciones internacionales de la UE, promoviendo una transformación digital global centrada en las personas y los derechos humanos.
Al margen de Europa, varias naciones han elaborado también sus propias cartas de derechos digitales, como por ejemplo la Carta Iberoamericana de Principios y Derechos en Entornos Digitales , y existen además foros internacionales como el Foro de Gobernanza de Internet donde se debate regularmente cómo proteger los derechos humanos en el ciberespacio. Por tanto, la tendencia global es reconocer que la era digital requiere adaptar y reforzar las protecciones legales existentes, sin crear “nuevos” derechos fundamentales de la nada, sino traduciendo los vigentes al nuevo entorno.