La innovación impulsada por la IA ha incrementado exponencialmente la demanda de conjuntos de datos diversos y de alta calidad, un bien relativamente escaso a gran escala que puede dar lugar a cuellos de botella en el desarrollo futuro de la tecnología y que, al mismo tiempo, hace de los data commons un facilitador muy relevante a la hora de conseguir una IA más equitativa. Al proporcionar conjuntos de datos compartidos gobernados por principios éticos , los data commons contribuyen a mitigar riesgos frecuentes como los sesgos, los monopolios de datos y el acceso desigual a los beneficios de la IA.
Además, la actual concentración de los desarrollos en el ámbito de la IA representa también un desafío para el interés público. En este contexto, los data commons cuentan con la llave necesaria para habilitar un conjunto de sistemas y aplicaciones de IA alternativos, públicos y orientados al interés general, que puedan contribuir a rebalancear esta concentración de poder actual. El objetivo de estos modelos sería demostrar cómo se pueden diseñar sistemas más democráticos, orientados al interés público y con propósitos bien definidos, basados en los principios y modelos de gobernanza de la IA pública.
Sin embargo, la era de la IA generativa también presenta nuevos desafíos para los data commons como, por ejemplo y quizás el más destacado, el riesgo potencial de una explotación descontrolada de los conjuntos de datos compartidos que podría dar lugar a nuevos desafíos éticos por el uso indebido de los datos y la vulneración de la privacidad.
Por otro lado, la falta de transparencia en cuanto al uso de los data commons por parte de la IA podría también acabar desmotivando a las comunidades que los gestionan poniendo en riesgo su continuidad. Esto se debe a la preocupación de que al final su contribución pueda estar beneficiando principalmente a las grandes plataformas tecnológicas, sin que haya ninguna garantía de un reparto más justo del valor y el impacto generados tal como se pretendía inicialmente."
Por todo lo anterior, organizaciones como Open Future abogan desde hace ya varios años por una Inteligencia Artificial que funcione como un bien común , gestionada y desarrollada como una infraestructura pública digital en beneficio de todos, evitando la concentración de poder y promoviendo la equidad y la transparencia tanto en su desarrollo como en su aplicación.
Para ello proponen una serie de principios que guíen la gobernanza de los bienes comunes de datos en su aplicación para el entrenamiento de la IA de forma que se maximice el valor generado para la sociedad y se minimicen las posibilidades de potenciales abusos por intereses comerciales:
- Compartir tantos datos como sea posible, pero manteniendo las restricciones que puedan resultar necesarias para preservar los derechos individuales y colectivos.
- Ser completamente transparente y proporcionar toda la documentación existente sobre los datos, así como sobre su uso, permitiendo además distinguir claramente entre datos reales y sintéticos.
- Respetar las decisiones tomadas sobre el uso de los datos por parte de las personas que han contribuido previamente a la creación de los datos, ya sea mediante la cesión de sus propios datos o a través de la elaboración de nuevos contenidos, incluyendo también el respeto hacia cualquier marco legal existente.
- Proteger el beneficio común en el uso de los datos y un uso sostenible de los mismos para poder asegurar una gobernanza adecuada a lo largo del tiempo, reconociendo siempre su naturaleza relacional y colectiva.
- Garantizar la calidad de los datos, lo que resulta crítico a la hora de conservar su valor como bien de interés común, especialmente teniendo en cuenta los potenciales riesgos de contaminación asociados a su uso por parte de la IA.
- Establecer instituciones fiables que se encarguen de la gobernanza de los datos y faciliten la participación por parte de toda la comunidad creada en torno a los datos, yendo así un paso más allá de los modelos existentes en la actualidad para los intermediarios de datos.