En un mundo en el que los servicios digitales han adquirido una importancia cada vez mayor en nuestra forma de vivir y trabajar, garantizar que las administraciones públicas de toda la UE puedan trabajar juntas sin problemas nunca ha sido tan importante. De eso precisamente trata la Ley para una Europa Interoperable, que entró en vigor en abril de 2024. Establece un marco para un mejor intercambio de datos e información entre las administraciones de toda la UE, eliminando las barreras entre países.
Para hacer realidad esta visión, la Comisión Europea ha puesto en marcha el proyecto INVEST (INTerooperability Vision in Europe - Strategy Timeplan). Con un plazo de un año y una financiación de 1 millón de euros procedente del programa Europa Digital, el proyecto tiene como objetivo ayudar a los Estados miembros a colaborar, innovar y crear una hoja de ruta detallada para hacer realidad los objetivos de la Ley.