Para ilustrar estas ideas, en este artículo se abordan mapas para “navegar” ciudades, realizados con datos abiertos. Es decir, se muestran iniciativas que mejoran la relación de la ciudadanía con su entorno urbano desde diferentes aspectos como la accesibilidad, la seguridad escolar o la participación ciudadana. El primer proyecto es Mapcesible , que permite a usuarios y usuarias mapear y evaluar la accesibilidad de diferentes lugares en España.
El segundo, Eskola BideApp , una aplicación móvil diseñada para apoyar los caminos escolares seguros. Y finalmente, unos mapas que fomentan la transparencia y la participación ciudadana en la gestión urbana. El primero identifica la contaminación acústica, el segundo ubica los servicios disponibles en varias áreas que se encuentran a un máximo de 15 minutos y el tercero visualiza los bancos que hay en la ciudad. Estos mapas utilizan diversas fuentes de datos públicos para ofrecer una visión detallada de diferentes aspectos de la vida urbana.
La primera iniciativa es un proyecto de una gran fundación, la segunda, una propuesta colaborativa y local, y la tercera, un proyecto personal. Aunque parten de planteamientos muy diferentes, las tres tienen en común el uso de datos públicos y abiertos y la vocación de ayudar a entender y vivir la ciudad. La variedad de orígenes de estos proyectos indica que el uso de datos públicos y abiertos no está limitado a grandes organizaciones.
A continuación, realizamos un resumen de cada proyecto, seguido de una comparación y una reflexión sobre el empleo de datos públicos y abiertos en entornos urbanos.