En la última década, el sector de las comunicaciones electrónicas y el panorama digital han experimentado transformaciones de gran envergadura, impulsadas por el rápido progreso tecnológico. La naturaleza intersectorial de la transición digital también significa que su impacto se extiende mucho más allá del ámbito digital y afecta también a aspectos medioambientales y sociales.
A la luz del Libro Blanco de la Comisión "Cómo hacer frente a las necesidades de infraestructura digital de la UE" y de los recientes informes Draghi y Letta, las conclusiones del Consejo pretenden hacer un balance de los avances logrados a escala europea, prestando especial atención a las infraestructuras digitales , al tiempo que identifican los numerosos retos que aún quedan por delante. Las conclusiones también pretenden transmitir un conjunto completo de mensajes sobre el fomento de la innovación , la garantía de la seguridad y la resiliencia , la promoción de la competencia leal y el impulso de las inversiones en infraestructuras digitales para avanzar en los objetivos de competitividad y transformación digital de la UE.
El texto de las conclusiones aborda cuestiones importantes, como la posible convergencia de la nube y las telecomunicaciones en el ecosistema digital (donde se destaca la importancia de una evaluación de impacto) o la consolidación del mercado , donde se destaca la necesidad de una competencia efectiva en el mercado relevante.
Las conclusiones también abordan cuestiones regulatorias . En el texto se hace hincapié en mantener la posibilidad de un control ex ante en determinados mercados de acceso, así como en tener en cuenta las particularidades de los Estados miembros, la competencia y el bienestar de los consumidores en el contexto de la migración del cobre a la fibra.