Los ministros de Economía y Finanzas de la Unión Europea y de los países de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y el Caribe (CELAC) han acordado en Santiago de Compostela la necesidad de impulsar la Agenda de Inversiones Global Gateway de la UE, aprobada en la Cumbre UE-CELAC del pasado mes de julio y están destinados principalmente a sectores clave como energía, transporte, infraestructuras, digital, salud, educación e investigación, entre otros.
De esta forma se da continuidad al acuerdo de julio en la cumbre de líderes de la UE y CELAC celebrada en Bruselas, en la que se alcanzó un compromiso de inversión por valor de 45.000 millones de euros para apoyar la asociación reforzada con América Latina y el Caribe hasta 2027 mediante estos proyectos. España fue el primer país en comprometer hasta 9.400 millones de euros.
En el marco de la reunión, la primera en la historia entre ministros de Economía y Finanzas de la Unión Europea y América Latina y el Caribe, que ha reunido 50 ministros, representantes de un centenar de países y las principales instituciones financieras multilaterales, se han señalado proyectos concretos que forman parte de la Agenda Global Gateway.
Uno de ellos es el ‘Programa regional para proteger la Amazonia’, para preservar su biodiversidad y aprovechar de forma sostenible sus recursos naturales, ayudar a los países a alcanzar sus objetivos de deforestación neta cero y mejorar el nivel de vida de las poblaciones vulnerables de la región amazónica.
Este programa ha sido el tema central de un Diálogo de Alto Nivel coorganizado con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) en los márgenes de este Ecofin informal.
También se han destacado las alianzas digitales entre la Unión Europea y América Latina, la necesidad de abordar el reto del sargazo en la región del Caribe, el desarrollo de sistemas de agua potable en Ecuador Perú y Uruguay, el desarrollo rural en Argentina.
Otros de los proyectos están destinados al impulso de transición energética. Por ejemplo, un proyecto para el desarrollo del hidrógeno en Chile, con placas solares y parques eólicos, y el desarrollo de la minería sostenible en México.
Figuran también iniciativas para el desarrollo de un transporte público sostenible. En concreto, el desarrollo en la capital de Colombia de la extensión de la línea 2 del metro y la financiación de 175 autobuses eléctricos con bajas emisiones de carbono, o, en Costa Rica, la incorporación de 40 autobuses urbanos eléctricos.