Hoy en día, la calidad de los datos desempeña un papel fundamental en el mundo actual, donde la información es un activo valioso. Asegurar que los datos sean precisos, completos y confiables se ha vuelto esencial para el éxito de las organizaciones y garantiza el éxito de la toma de decisiones informadas.
La calidad de los datos tiene un impacto directo no solo en el intercambio y uso a nivel interno de cada organización, sino también en la compartición de datos entre diferentes entidades, siendo una variable clave en el éxito del nuevo paradigma de los espacios de datos. Cuando los datos son de alta calidad, se crea un entorno propicio para el intercambio de información precisa y consistente, lo cual permite a las organizaciones colaborar de manera más efectiva, fomentando la innovación y el desarrollo conjunto de soluciones.
Una buena calidad de datos facilita la reutilización de la información en diferentes contextos, generando valor más allá del sistema que los crea. Los datos de alta calidad son más fiables y accesibles, y pueden ser utilizados por múltiples sistemas y aplicaciones, lo que aumenta su valor y utilidad. Al reducir considerablemente la necesidad de realizar correcciones y ajustes constantes, se ahorra tiempo y recursos, permitiendo una mayor eficiencia en la implementación de proyectos y la creación de nuevos productos y servicios.
La calidad de los datos también juega un papel fundamental en el avance de la inteligencia artificial y el aprendizaje automático. Los modelos de IA se basan en grandes volúmenes de datos para obtener resultados precisos y confiables. Si los datos utilizados están contaminados o son de baja calidad, los resultados de los algoritmos de IA serán poco confiables o incluso erróneos. Por lo tanto, garantizar la calidad de los datos es esencial para lograr el máximo rendimiento de las aplicaciones de IA, reducir o eliminar sesgos y aprovechar su potencial al máximo.
Con el objetivo de ofrecer un proceso basado en estándares internacionales que pueda ayudar a las organizaciones a utilizar un modelo de calidad y a definir características y métricas de calidad adecuadas, la Oficina del Dato ha patrocinado, promovido y participado en la generación de la especificación UNE 0081 Evaluación de la calidad del dato que complementa la especificación ya existente UNE 0079 Gestión de la calidad del dato, centrada más en la definición de procesos de gestión de la calidad del dato que en la calidad del dato como tal.

Así, a modo de ejemplo, siguiendo el esquema de dependencias, para la característica concreta de “consistencia del formato de datos” se muestran sus propiedades y métricas, detallándose una de ellas.


