El marco existente, a menudo denominado Prüm I, permite a las autoridades encargadas de hacer cumplir la ley consultar las bases de datos nacionales de otros estados miembros en lo que respecta a datos de ADN, huellas dactilares y matriculación de vehículos. Si reciben una respuesta, las autoridades pueden solicitar los datos pertinentes a sus homólogos extranjeros.
Los colegisladores acordaron ampliar las categorías de datos para las que pueden realizarse intercambios automatizados. Una vez que la ley actualizada entre en vigor, las autoridades policiales también podrán utilizar el sistema Prüm para buscar imágenes faciales y registros policiales. Además, si lo permite la legislación nacional, también serán posibles búsquedas en todas las categorías para encontrar personas desaparecidas o identificar restos humanos.
Si la búsqueda en la base de datos da como resultado una coincidencia positiva, el país en cuestión debe proporcionar los datos pertinentes (por ejemplo, nombre, fecha de nacimiento, delito penal vinculado a los datos) en un plazo de 48 horas.