La Estrategia Europea de Datos contempla , entre otras medidas, la puesta en marcha de una serie de espacios de datos sectoriales, en ámbitos estratégicos y de especial interés público, con el objetivo de facilitar la “disponibilidad de grandes repositorios de datos en tales sectores, junto a las herramientas e infraestructuras técnicas necesarias para utilizar e intercambiar datos, así como unos mecanismos de gobernanza adecuados”.
En concreto, según el documento de trabajo sobre los espacios de datos de la Comisión Europea, estos se impulsan con el objetivo de “superar los obstáculos jurídicos y técnicos a la puesta en común de datos, combinando las herramientas e infraestructuras necesarias y abordando las cuestiones de confianza mediante normas comunes”.
Tal y como reconoce dicho documento, estos espacios no solo requieren de la puesta en marcha de infraestructuras adecuadas, sino también del diseño de marcos de gobernanza propicios, perspectiva esta última que suscita importantes desafíos desde el punto de vista jurídico. Aunque no existe una definición de espacios de datos establecida normativamente, según el citado documento, en el ámbito de la Unión Europea se les considera como ecosistemas donde los datos del sector público, las empresas y los particulares, así como las instituciones de investigación y otros tipos de organizaciones, se encuentran disponibles y se intercambian de forma fiable y segura.
Más allá de las iniciativas que se están impulsando a nivel europeo y, en concreto, de su configuración institucional y jurídica, la creación de espacios de datos también se está promoviendo a nivel estatal en España, en particular por parte de la Oficina del Dato, órgano administrativo directamente dependiente de la Secretaría de Estado de Digitalización e Inteligencia Artificial. A este respecto, la Oficina tiene asignadas entre sus principales funciones “la creación de espacios de compartición de datos entre empresas, ciudadanos y Administraciones Públicas de manera segura y con gobernanza (sandboxes, data spaces nacionales y europeos, ecosistemas de datos para uso sectorial tanto público como privado, etc.)”, así como “el desarrollo de mecanismos de acceso seguros a estas plataformas de datos, para la toma de decisiones públicas basadas en datos o para uso empresarial”.
Estos espacios están llamados a jugar un papel esencial en el contexto del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia, en particular en el ámbito industrial , uno de cuyos principales objetivos consiste en facilitar la modernización y la productividad del ecosistema español de industria-servicios, mediante la digitalización de la cadena de valor y, en concreto, a través del impulso de la innovación empresarial basada el uso intensivo de datos. Entre los principales ámbitos donde está prevista la creación de estos espacios, identificados en la Agenda Digital 2025 y el referido Plan, se encuentran importantes sectores como el agroalimentario, la movilidad sostenible, la salud, el comercio o el turismo. En particular, su implantación se llevará a cabo “mediante el desarrollo de casos de uso, demostradores y pilotos, y de ecosistemas sectoriales público-privados de innovación en torno a dichos espacios de datos”.