En lo que se refiere a la generación de texto, estos modelos son accesibles, en formato experimental, desde hace un tiempo, pero comenzaron a generar interés a mediados de 2020 cuando Open AI , una organización dedicada a la investigación en el campo de la inteligencia artificial general , publicó el acceso a su modelo de lenguaje GPT-3 a través de una API .
La arquitectura de GPT-3 está compuesta por 175.000 millones de parámetros, mientras que la de su antecesor GPT-2 era de 1.500 millones de parámetros, esto es, más de 100 veces más. GPT-3 representa por tanto un cambio de escala enorme ya que además fue entrenado con un corpus de datos mucho mayor y un tamaño de los tokens mucho más grande, lo que le permitió adquirir una comprensión más profunda y compleja del lenguaje humano.
A pesar de que fue en 2022 cuando OpenAI anunció la apertura de chatGPT que permite dotar de una interfaz conversacional a un modelo de lenguaje basado en una versión mejorada de GPT-3, no ha sido hasta los últimos dos meses cuando la noticia ha llamado masivamente la atención del público, gracias a la amplia cobertura mediática que trata de dar respuesta al incipiente interés general.
Y es que, ChatGPT no sólo es capaz de generar texto a partir de un conjunto de caracteres ( prompt) como GPT-3 , sino que responde a preguntas en lenguaje natural en varios idiomas que incluyen inglés, español, francés, alemán, italiano o portugués. Es precisamente este cambio en la interfaz de acceso, pasando de ser una API a un chatbot , lo que lo ha convertido a la IA en accesible para cualquier tipo de usuario.
Tanto es así que más de un millón de personas se registraron para usarlo en tan solo cinco días, lo que ha motivado la multiplicación de ejemplos en los que chatGPT produce código de software, ensayos de nivel universitario, poemas e incluso chistes. Eso sin tener en cuenta que ha sido capaz de sacar adelante un examen de selectividad de Historia o de aprobar el examen final del MBA de la prestigiosa Wharton School .
Todo esto ha puesto a la IA generativa en el centro de una nueva ola de innovación tecnológica que promete revolucionar la forma en que nos relacionamos con internet y la web a través de búsquedas vitaminadas por IA o navegadores capaces de resumir el resultado de estas búsquedas.