En estos momentos nos encontramos en medio de una carrera sin precedentes por dominar las innovaciones en Inteligencia Artificial. Durante el último año, la estrella ha sido laInteligencia Artificial Generativa (GenAI) , es decir, aquella capaz de generar contenido original y creativo como imágenes, texto o música.
Pero los avances no dejan de sucederse, y últimamente comienzan a llegar noticias en las que se sugiere que la utopía de la Inteligencia Artificial General (AGI)podría no estar tan lejos como pensábamos . Estamos hablando de máquinas capaces de comprender, aprender y realizar tareas intelectuales con resultados similares al cerebro humano.
Sea esto cierto o simplemente una predicción muy optimista, consecuencia de los asombrosos avances conseguido en un espacio muy corto de tiempo, lo cierto es que la Inteligencia Artificial parece ya capaz de revolucionar prácticamente todas las facetas de nuestra sociedad a partir de la cada vez mayor cantidad dedatos que se utilizan para su entrenamiento .
Y es que si, como argumentaba Andrew Ng ya en 2017,la inteligencia artificial es la nueva electricidad , los datos abiertos serían el combustible que alimenta su motor, al menos en un buen número de aplicaciones cuya fuente principal y más valiosa es la información pública que se encuentra accesible para ser reutilizada. En este artículo vamos a repasar un campo en el que previsiblemente veremos grandes avances en los próximos años gracias a la combinación de inteligencia artificial y datos abiertos: la creación artística.