La Ley de Resiliencia Cibernética es la primera legislación de este tipo en el mundo. Mejorará el nivel de ciberseguridad de los productos digitales en beneficio de los consumidores y las empresas de toda la UE, ya que introducirá requisitos de ciberseguridad obligatorios proporcionados para todo el hardware y el software, desde los monitores para bebés, los relojes inteligentes y los juegos de ordenador hasta los cortafuegos y los routers. Los productos con diferentes niveles de riesgo asociados tendrán diferentes requisitos de seguridad. Menos del 10% de los productos estarán sujetos a evaluaciones de terceros.
Con este nuevo Reglamento, todos los productos introducidos en el mercado de la UE deberán ser ciberseguros. Este es un paso crucial en la lucha contra la creciente amenaza de los ciberdelincuentes y otros actores maliciosos.
Una vez que la Ley de Resiliencia Cibernética esté en vigor, los fabricantes de hardware y software tendrán que implementar medidas de ciberseguridad a lo largo de todo el ciclo de vida del producto, desde el diseño y el desarrollo, hasta después de que el producto se introduzca en el mercado. Los productos de software y hardware llevarán el marcado CE para indicar que cumplen con los requisitos del Reglamento y, por lo tanto, pueden venderse en la UE .
La Ley también introducirá la obligación legal de que los fabricantes proporcionen a los consumidores actualizaciones de seguridad oportunas durante varios años después de la compra. Este período debe reflejar el tiempo en que se espera que se utilicen los productos.
A través de estas medidas, la nueva Ley permitirá a los usuarios tomar decisiones mejor informadas y más seguras, ya que los fabricantes tendrán que ser más transparentes y responsables con respecto a la seguridad de sus productos.