El Instituto Nacional de Ciberseguridad de España (INCIBE), órgano dependiente del Ministerio de Asuntos Económicos y Transformación Digital, a través de la Secretaría de Estado de Digitalización e Inteligencia Artificial, ha publicado su último Balance de Ciberseguridad 2022. En él, se destaca que se han gestionado un total de 118.820 incidentes de ciberseguridad a lo largo del año pasado, casi un 9% más respecto al año anterior. Desde el INCIBE se prevé que “los incidentes siguen creciendo de manera continuada”.
Los datos del informe, recogidos por el Centro de Respuesta a Incidentes de Seguridad (INCIBE-CERT), revelan que 110.294 incidentes afectaron a la ciudadanía (48%) y las empresas (52%). Los cuales se ocasionaron por una filtración de datos (sensibles, protegidos o confidenciales que son robados por una persona no autorizada) o debido a ciertas vulnerabilidades de sistemas tecnológicos (debilidad de un sistema que puede poner en riesgo su seguridad). También, se vieron afectados 546 operadores críticos y esenciales y otras 7.980 personas dentro de la Red Académica (87% son incidentes relacionados con sistemas vulnerables).
El informe pone de manifiesto la importancia de conocer los riesgos para intentar bloquear los incidentes lo antes posible y evitar así que se propaguen. Los incidentes más frecuentes han sido los fraudes online, empezando con 16.902 incidentes por phishing (correo electrónico que simula ser una entidad legítima con el objetivo de robar información privada, realizar un cargo económico o infectar el dispositivo), 14.000 por malware (software malicioso que lleva a cabo acciones como extracción de datos u otro tipo de alteración de un sistema) y 448 incidentes por ransomware (secuestro de datos de un dispositivo). Aunque se han conseguido cerrar 654 tiendas fraudulentas durante el año 2022, todavía queda mucho camino por delante con el contenido abusivo (pornografía infantil, delitos de odio, ciberacoso…) que han gestionado más de 5.000 incidentes.