La vida digital ha llegado para incorporarse a nuestro día a día y con ella también nuevos hábitos de comunicación y consumo de información. Conceptos como realidad aumentada participan de forma activa en este proceso de cambio en el que cada vez más empresas y organismos están involucrados.
Diferencias entre realidad aumentada y virtual
A pesar de que la nomenclatura de estos conceptos guarda cierta similitud, en la práctica, hablamos de escenarios diferentes entre sí:
- Realidad virtual: Se trata de una experiencia digital que permite al usuario sumergirse en un mundo artificial donde puede experimentar matices sensoriales aislados de lo que sucede en su exterior.
- Realidad aumentada: Es una alternativa de visualización de datos que mejora la experiencia de usuario al incorporar elementos digitales a la realidad tangible. Es decir, permite añadir aspectos visuales sobre el entorno que nos rodea. Esto la hace especialmente interesante en el mundo de la visualización de datos, ya que permite superponer elementos gráficos a nuestra realidad. Para conseguirlo, lo más habitual es utilizar unas gafas especializadas. De forma paralela, la realidad aumentada también puede desarrollarse sin necesidad de recurrir a gadgets externos. Haciendo uso de la cámara de nuestro teléfono móvil, algunas aplicaciones son capaces de combinar la visualización de elementos reales presentes a nuestro alrededor con otros procesados digitalmente y que nos permiten interactuar con la realidad tangible.
En este artículo nos vamos a centrar en la realidad aumentada que se presenta como una fórmula eficaz para compartir, presentar y divulgar la información que contienen los conjuntos de datos.