1. Pasar de la teoría a la práctica
La creación de un espacio de datos debe hacerse desde un claro enfoque bottom-up partiendo de casos de uso concretos, y aprovechando al máximo los bloques constructivos tecnológicos ya disponibles.
Para ello, el primer paso es identificar las necesidades y oportunidades que se pueden abordar con el intercambio y explotación de los datos dentro de cada sector. Los casos de uso deben resolver una necesidad concreta de negocio. Debe acordarse un modelo económico y fijar las responsabilidades que adquirirán los agentes involucrados, así como un programa de incentivos. Más allá de los componentes técnicos, se necesitan certezas sobre las consideraciones operativas, legales y comerciales que han de regir los intercambios de datos.
Al desarrollar los casos de uso, es fundamental establecer los catálogos de datos objeto de intercambio y explotación, así como la semántica de dichos datos. También es importante que la solución creada busque la interoperabilidad con soluciones análogas, así como establecer mecanismos de mejora continua de la calidad del dato intercambiado.
Los casos de uso deben evidenciar el valor derivado de la compartición del dato. Para ello se puede aprovechar los espacios de experimentación disponibles dentro de los hubs de Data Spaces Business Alliance (DSBA), así como utilizar metodologías agile que permitan visualizar resultados de forma temprana.
2. Estandarización
La reciente propuesta de la Ley de Datos de la Unión Europea prevé el desarrollo de estándares de interoperabilidad para la reutilización de datos entre sectores, en un intento por eliminar las barreras para el intercambio de datos. En ausencia de estándares aplicables, la Comisión dictará Ordenes de ejecución al respecto.
En este sentido, es necesario cambiar la forma en la que se generan los estándares para ganar agilidad. Los integrantes de los grupos de trabajo pueden detectar necesidades concretas de estandarización e incluso proponer soluciones que lleguen a ser estándares de facto.
En otro orden de cosas, es necesario apostar por la convergencia de las diferentes perspectivas y aproximaciones a la creación de espacios de datos actualmente existentes. Su desarrollo no debe concebirse de manera aislada, o desde la visión exclusiva de una sola asociación, sino de la forma más holística posible.
3. Acciones de concienciación y gestión del cambio
Para poder compartir datos externamente, debe existir una mentalidad de compartir internamente. Este cambio de mentalidad implica una compleja gestión del cambio donde el apoyo de la dirección es fundamental. Es necesario instaurar una cultura del dato en las organizaciones que permita maximizar su valor.
4. Acciones de comunicación y dinamización para difundir el modelo
También es fundamental el desarrollo de workshops y congresos donde abordar problemáticas comunes, buenas prácticas y buscar sinergias de actuación. Para generar concienciación, es necesario evangelizar acerca de la rentabilidad que genera la compartición de datos para los agentes del sector. Esta rentabilidad no deriva solamente de su venta, sino también de la generación de nuevos productos o del enriquecimiento de los ya existentes, lo cual aporta valor al negocio.
Estas cuatro consideraciones generales deben ser matizadas teniendo en cuenta las necesidades concretas de cada sector para impulsar el desarrollo de espacios de datos sectoriales efectivos. Estos espacios facilitaran la creación de soluciones innovadoras basadas en datos y tecnologías disruptivas, como la inteligencia artificial, contribuyendo a impulsar la competitividad de las empresas y el avance de la sociedad en general.
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