La administración electrónica y los servicios públicos digitales en toda Europa están contribuyendo a la sostenibilidad, las economías de escala y el ahorro de millones de euros, en ámbitos como la gestión transfronteriza del conocimiento y los servicios de datos, los servicios públicos digitales abiertos y accesibles, y los sistemas y procesos que permiten a las personas circular libremente en la UE al mismo tiempo que se ocupan fácilmente de los servicios públicos fuera de su país de origen.
Como parte de su estrategia digital, la Comisión Europea está trabajando para ayudar a las administraciones públicas de toda Europa a hacer el cambio a lo digital para que todos los ciudadanos puedan disfrutar de los beneficios de los servicios públicos inteligentes. Se centra en reducir las barreras a los servicios públicos y garantizar que sean accesibles a través de las fronteras.
Gobiernos y servicios públicos están desarrollando tecnologías nuevas e innovadoras, lo que lleva a replantearse los sistemas y procesos, y cuestionar y modificar los comportamientos, a fin de crear servicios ciudadanos sostenibles y eficientes.
En el centro de esto -y clave para su éxito- está el impulso a la interoperabilidad entre la tecnología, los sistemas y los servicios.