El índice de Economía y Sociedad Digital (DESI) 2019, que la Unión Europea hace público hoy, destaca que en España los servicios públicos digitales continúan siendo la dimensión con mejores resultados. La Administración electrónica española ocupa el puesto número 4 de los países de la UE, con mejor puntuación que en 2018. Todos los indicadores se sitúan significativamente por encima de la media europea y en servicios públicos digitales estamos por delante del resto de grandes países, como Alemania, Francia, Italia y Reino Unido.
En el DESI 2019 España mejora su puntuación global en 2.9 puntos y se sitúa 3.6 puntos por encima de la media de la Unión Europea, ubicándose, en el ranking general, en el puesto número 11 de los 28 Estados miembros de la UE. En lo relativo a administración electrónica, subimos 4,7 puntos respecto al informe anterior , de 2018.
Se acusa una mejora en los indicadores de uso: el porcentaje de usuarios de internet se sitúa por primera vez en la media europea y el porcentaje de usuarios de Administración electrónica aumenta de 67% a 76%
Asimismo, España se sitúa en segundo lugar en datos abiertos y existe un elevado nivel de interacción en línea entre las autoridades públicas y los ciudadanos. El 76% de los usuarios de internet españoles participan activamente con los servicios de Administración electrónica.
Este año se incluyen nuevos indicadores relacionados con la sanidad electrónica, como el intercambio de datos entre profesionales y la receta electrónica, en los que España obtiene también una puntuación por encima de la media europea.
El DESI 2019 destaca la inversión en datos abiertos y los esfuerzos realizados en el principio de “digital por defecto”, que indica que la mayoría de los servicios públicos se encuentran disponibles de forma digital. Sin embargo, existe todavía margen de mejora para varios indicadores, en especial, sobre el uso de Administración electrónica o los formularios precumplimentados. La SGAD considera que el incremento del uso de los servicios públicos digitales es fundamental, pues si bien España obtiene buenos resultados en la completitud de los servicios digitales, es el uso de los mismos el que redunda en ahorros y reducción de cargas administrativas. Por ello, se considera que el uso debe ser el parámetro principal de seguimiento.




