El intercambio de datos puede beneficiar igualmente al sector público, como reutilizador, y al privado, como publicador.
En el caso del sector público, los datos abiertos pueden ayudar a mejorar la toma de decisiones y la elaboración de políticas, ayudar a optimizar los servicios públicos y aumentar la eficiencia tanto en los procesos administrativos internos como en la prestación de servicios al público. De acuerdo con datos del EDP, los países miembro de la Unión Europea podrán ahorrar en 2020 unos 1.700 millones de euros gracias a los datos abiertos .
Todos estos beneficios se pueden ver incrementados si las administraciones también tienen acceso a datos privados. Por ejemplo, la información sobre los patrones de comportamiento de los ciudadanos (tráfico, compras, enfermedades) puede servir para comprender, evaluar y predecir las necesidades de la población.
Por su parte, las empresas privadas también se pueden beneficiar de la apertura de sus datos:
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Mejora de la reputación. El intercambio de datos con organismos públicos se puede considerar como una acción de responsabilidad social corporativa, que puede reforzar los vínculos con la comunidad y mejorar su reputación.
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Mejora de la percepción de la marca como empleador. Asociar una marca con una imagen positiva (la de una empresa abierta y transparente que comparte la información) puede impulsar la atracción y retención de talento
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Mejora del conocimiento de la empresa. El hecho de que terceras personas trabajen y analicen datos de una empresa puede ayudar a resolver preguntas que no encontraron respuesta internamente.
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Mayor reciprocidad. Los datos pueden ayudar a mejorar servicios de los que luego se beneficie la empresa. Como ejemplo, los datos abiertos de Uber pueden ayudar a una mejor gestión del tráfico por parte de los organismos públicos, lo que en última instancia beneficia a la compañía.
A pesar de estos beneficios, los datos privados no siempre pueden abrirse, debido a cuestiones estratégicas o de confidencialidad. Sin embargo, existen distintas fórmulas que permiten su intercambio. Pero antes de abordar estas fórmulas, muchas empresas necesitan hacer frente a una serie de retos.