El eGovernment Benchmark analiza un conjunto de ocho eventos de vida. Cada año se miden cuatro eventos de vida de manera que el periodo bienal cubre los ocho eventos de vida analizados. El método de evaluación se modificó en 2016, lo que dificulta las comparaciones completas con las series anteriores a 2016.
De acuerdo con este informe, España se ubica con un nivel medio-alto de penetración y digitalización, formando parte del escenario Fruitful eGov, que incluye a los mejores países de su clase por encima del promedio europeo tanto en digitalización como en penetración. Es significativo que en dicho grupo figuran países como Estonia, Finlandia, Dinamarca o Países Bajos, entre otros, mientras que países grandes como Alemania o Italia figuran en el grupo de ‘non consolidated eGov’.
Desde el punto de vista de las diversas facetas analizadas, en materia de orientación al usuario, España figura en el grupo de países “Top-performing” junto con Malta, Dinamarca, Portugal, Finlandia, Austria, Holanda, Estonia, Islandia, Noruega. Además, la puntuación de España en el indicador de la apertura, que identifica el avance en gobierno abierto, es más alta que la media europea y está por encima de la media en digitalización, con un rendimiento superior al esperado. Otros indicadores relativos a características del usuario, del gobierno y del contexto digital, se encuentran en línea con la media europea. En concreto, para la Comisión, España es un ejemplo en digitalización también en relación con el uso de las TIC, la calidad y la conectividad, "Superando" en 4 de cada 5 indicadores relativos en Digitalización.
Las cuestiones a reforzar están, principalmente, en la movilidad transfronteriza y en cuanto a la transparencia en la prestación de los servicios. Es decir, tenemos margen de mejora en el acceso a los servicios para ciudadanos de otros países europeos y en la información que se ofrece de cada servicio sobre responsabilidad, desempeño y el uso de los datos personales.

